En urbano, enviar cantidad rara vez compensa la falta de enfoque. Tres canciones que comparten mundo, voz y criterio permiten entender mejor un proyecto que una carpeta con treinta demos de etapas distintas.

Elige una puerta de entrada

Pon primero la canción que una persona recordaría mañana. Las otras dos deben ampliar el mundo, no contradecirlo por completo. Explica ciudad, productores recurrentes y la escena a la que pertenece el proyecto sin copiar la biografía de otro artista.

Aclara beats, samples y colaboraciones

Indica quién produjo cada track, si el beat es exclusivo y si existe acuerdo escrito. Identifica samples antes de presentar el lanzamiento como terminado. Una buena canción con derechos inciertos no está lista para una campaña profesional.

Construye una identidad visible

No necesitas una producción cinematográfica, pero sí coherencia entre foto, portada, tipografía y forma de hablar. La dirección visual debe sentirse propia en una pantalla pequeña. Incluye retratos de alta calidad y un video donde se entienda presencia, no sólo edición.

Presenta señales, no trofeos vacíos

Si compartes datos, añade periodo y fuente: ciudades con oyentes, crecimiento posterior a una canción, asistencia a shows o respuesta de contenido. Explica qué acción produjo el cambio. Las cifras compradas enturbian cualquier lectura seria.

Haz una petición concreta

Puedes buscar distribución, marketing, desarrollo, colaboración o un acuerdo más amplio. Dilo. También explica qué aporta tu equipo hoy: repertorio, productor, contenido, shows, comunidad o inversión. Una relación empieza mejor cuando no se espera que una sola parte haga todo.

Siguiente paso

¿Tu proyecto urbano ya tiene dirección?

Envíanos tres canciones, una presentación breve y el objetivo de tu próxima etapa.

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